En Sin categoría

Pixar, en colaboración con Disney, ha lanzado a la gran pantalla ‘Del Revés’ (‘Inside out’), una divertida historia que narra las emociones de una niña, Ridley, cuando trasladan a su padre a otra ciudad por motivos laborales. Así, desde la experiencia de la infante el espectador viaja al cerebro, gobernado en este caso por cinco emociones: alegría, tristeza, ira, miedo y asco.

Según Theodore Ribot, miedo, cólera y deseo forman lo que denomina la ‘trinidad afectiva’, tres instintos nacidos de la vida: defensivo, ofensivo y nutricio. Después, se mantuvieron los dos primeros, a los que se sumaron alegría y tristeza, lo que posibilitó una clasificación con cuatro vértices, con sus respectivas representaciones.

Así, la cólera se puede expresar a través del enojo, la ira o la furia; la alegría, con el disDibujo interpretativo del miedofrute, alivio, placer o éxtasis; el miedo mediante la fobia, nerviosismo, la pena o el duelo, y, por último, la tristeza, que puede vestirse de melancolía, pavor, pánico o depresión.

Charles Darwin planteó, en ‘La expresión de las emociones en el hombre y los animales’, que los principales actos de expresión que se manifiestan en hombres y animales son innatos o heredados (no adquiridos) y, para respaldar esta afirmación, señaló que las expresiones corporales como respuesta emocional, principalmente las faciales, son comunes, independientemente del origen étnico o la cultura.

Y es que las emociones primarias, normalmente, suelen estar acompañadas de indicios físicos: el cuerpo de una persona deprimida se moviliza/desmoviliza para desconectarse, mientras que cuando es feliz, lo hace para asumir compromisos, se activan determinados músculos y su cerebro envía mensajes.

¿Y EL ASCO?

Por otra parte, la emoción de Asco (en marcado en la categoría de Aversión), repreImagen de una mujer triste y alegresentada con tono verde en la cinta, filmación en la que por cierto participan con su voz Eduardo y Elsa Punset, junto con el Amor, la Vergüenza y la Sorpresa, forman parte de las catalogadas como secundarias, todas ellas con sus propias representaciones.

Por su parte, otros teóricos, como Carrol Izard, defiende como primarias la relación de las ocho emociones expuestas con anterioridad y secundarias las combinaciones entre ellas. Por ejemplo, la ansiedad, combinación de miedo con emociones más que podrían ser culpa, agitación o vergüenza.

En cualquier caso, con independencia de la rama teórica a la que se refiera, las emociones primarias y secundarias no suelen presentarse de forma aislada, al contrario, suelen ser una combinación.

Vía| Inteligencia emocional
Imagen|m4tikAdamNF y National Media Museum

Recommended Posts

Leave a Comment

Mano sujetando un cronómetro de botón