In Sin categoría

…dispuesto de devorarlo todo, capaz de asir con las garras lo que ofrece el mercado. Y no hace falta esperar hasta noviembre del año 2034 para transformarse por el “ojo de la noche” y revivir un fenómeno similar, sólo unos segundos hasta que de buena cuenta de una suculenta, novedosa e irrepetible oferta de descuento, promoción o un increíble y exclusivo servicio “perfectamente adaptado” a sus necesidades.

La naturaleza está en plena expresión de belleza. La luna, satélite legendario del que se han escrito ríos de tinta, volverá alzarse esta noche más cerca de lo común, majestuosa y señorial, y este hecho tendrá consecuencias: un corolario que abarca desde mitos populares hasta estudios científicos, pasando por un buen glosario de términos específicos que manan de la garganta de un gigante llamado Mercado.

Y en este marco ‘lunático’ se erigen los monumentos publicitarios en honor a “las compras”, a la adquisición de productos en vísperas de las esperadas fechas de consumo masivo. Primero, y como preludio de lo que será una nueva campaña de Navidad, el llamado ‘Black Friday‘ (este año, el 25 de noviembre), fecha de origen norteamericano creada por el comercio minorista para repuntar los número rojos que simbolizan las pérdidas.

Mera coincidencia, eso sí, que dos fenómenos de envergadura, uno más recurrente que otro, coincidan en el tiempo y el espacio, lo que no quita que el primero pueda, o no, ejercer una “gran” influencia sobre el movimiento bancario de los consumidores. Teorías sobre este tema habrá, quizás, pero lo cierto es que en la sociedad de consumo, criaturas mitológicas se cuentan por millones, tantos como consumidores. Y su fidelidad representa el objetivo empresarial.

Y en esta vorágine de mensajes resulta fundamental seleccionar el canal más adecuado para dirigirse al público objetivo con un mensaje nítido. De nada sirve realizar un campaña de amplio espectro, con todos los esfuerzos que ello conlleva (humanos, tiempo, monetarios, etcétera) si el ‘target’ está bien delimitado o si, por el contrario, está aún por especificar. Además, sí la denominada publicitariamente ‘Superluna‘ afecta como cuentan, la atracción gravitatoria catalizará el instinto que posibilita la “aparición” de licántropos devoradores de ofertas.

Así, en manada, o en solitario, mitología y ciencia a un lado, el comportamiento del consumidor se verá afectado debido al arranque de una exposición masiva de comunicación que invita, a todas luces, a salir de la lobera y formar parte activa y protagonista del consumo. Mientras la luna llega al perigeo, marcas como Amazon o Fnac ya lanzas sus zarpas con el ‘Viernes negro‘ como motivo. ¡Aúúúúúúú!

¡Puedes seguir la actividad de Sociograph en Twitter y Facebook!

Recommended Posts

Leave a Comment