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Como ya comentábamos en nuestro antSchlaflos mit Uhr in der Nacht.erior artículo, el sueño es una necesidad fisiológica imprescindible para la supervivencia de una persona que ayuda a mantener el equilibrio de las funciones del sistema nervioso central y sin duda es un proceso clave para la consolidación de la memoria.

Pero, ¿qué pasa cuando una persona no puede dormir? A esta situación la llamamos insomnio. Se trata de un trastorno del sueño que nos impide dormir lo suficiente o de una manera correcta. De tal manera que repercute en nuestro día a día, y hace que nuestro rendimiento sea menor. La persona que padece insomnio se caracteriza por la dificultad de conciliar el sueño o por la incapacidad de mantenerse en ese estado.

Las personas necesitamos dormir una media de 8 horas por día para poder ser activos de una manera satisfactoria, aunque esta media varía dependiendo del individuo, de los hábitos de vida que siga y, por supuesto, del factor edad. La calidad del sueño se va deteriorando con los años.

El insomnio es un síntoma de que algo no va bien y la mayoría de las veces constituye más una consecuencia del algún problema que estamos arrastrando que una dolencia en sí misma. Por lo tanto, lo ideal es averiguar cuál es el trastorno que está originándolo e iniciar el tratamiento desde el punto de partida.

Las causas del padecimiento del insomnio son múltiples. Seguir unos horarios fijos y regulares ayuda a mantener el equilibrio del ciclo del sueño. Sin embargo cuando nuestra agenda se ve modificada podemos correr el riesgo de tener dificultades para dormir. Así, cuando nuestro trabajo nos hace llevar un ritmo fuera de lo normal o cuando se producen cambios de regiones horarias en poco tiempo (jet lag), nuestro organismo sufre las consecuencias. Las situaciones de estrés, de depresión, los fuertes dolores físicos, el exceso de ingesta de comida y, en el caso de las mujeres maduras, la llegada de la menopausia son otros de los ejemplos que causan el insomnio.

Algunas causas más curiosas son:

  • El síndrome de las piernas inquietas: el individuo siente una necesidad incontrolable de mover las piernas y esto le impide conciliar el sueño.
  • El insomnio familiar fatal: es una enfermedad neurológica hereditaria que hace que el paciente sufra insomnio progresivo. No se puede tratar y la persona que lo padece muere a los pocos meses o años.
  • Movimientos periódicos de las extremidades o mioclonía nocturna: se produce el movimiento de partes del cuerpo lo que hace que el individuo se despierte parcial o completamente.
  • Enfermedades médicas o neurológicas.
  • Pseudoinsomnio: una persona que afirma padecer insomnio, es decir que no duerme y después se comprueba a través de los estudios  polisomnográficos que el paciente tiene unos ciclos del sueño totalmente normales.

Según su duración podemos clasificar el insomnio en tres tipos:insomnio-ovejas

  • Insomnio transitorio: es de corta duración y esta ocasionado generalmente por factores externos como el estrés, los horarios de trabajo, el jet lag y algún factor interno como una enfermedad puntual.
  • Insomnio de corta duración: se prolonga un poco más en el tiempo que el anterior. Los cambios en las condiciones de vida son un factor determinante en este tipo de insomnio. El matrimonio, una hospitalización, el divorcio, la pérdida de un ser querido y todo aquello que implique un cambio.
  • Insomnio crónico: debido a enfermedades físicas o psiquiátricas crónicas.

En cualquier caso, la calidad de vida del individuo se ve afectada. Lo mejor (como siempre) es intentar llevar una vida sana y huir de las situaciones de excesivo estrés siempre que sea posible.

¡Y que no te quiten el sueño!

Vía| Web consultas, En buenas manos 

Imagen| Fisiostar,  Detusalud, Goodfun 

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